¿Por qué envejecemos?

Todos los días nos oxidamos, el oxígeno que respiramos en realidad es un agente que puede ser corrosivo, de hecho, si puede oxidar el metal, imagínate que puede hacer en nuestras células. Es paradójico que el oxígeno que nos permite vivir también sea uno de los factores de envejecimiento ya que parte de este oxígeno cuando entra a nuestro cuerpo se transforma en unas sustancias llamadas radicales libres. (específicamente sustancias reactivas de oxígeno o también llamadas ROS), la producción de estas sustancias puede llegar hasta el 4 % del oxígeno consumido y esto sucede dentro de la célula en un lugar llamado mitocondria (lugar donde se produce la energía celular llamada ATP).

Todos los días nos oxidamos, el oxígeno que respiramos en realidad es un agente que puede ser corrosivo, de hecho, si puede oxidar el metal, imagínate que puede hacer en nuestras células. Es paradójico que el oxígeno que nos permite vivir también sea uno de los factores de envejecimiento ya que parte de este oxígeno cuando entra a nuestro cuerpo se transforma en unas sustancias llamadas radicales libres. (específicamente sustancias reactivas de oxígeno o también llamadas ROS), la producción de estas sustancias puede llegar hasta el 4 % del oxígeno consumido y esto sucede dentro de la célula en un lugar llamado mitocondria (lugar donde se produce la energía celular llamada ATP).

Imagínense una manzana partida por la mitad y dejada en su mesa por algunas horas, la primera imagen que viene a mi mente es una manzana que estará oxidada, lo mismo sucedería con la palta, adquieren un tono más oscuro de lo normal y es sinónimo que se ha oxidado. Sin embargo ¿Qué pasaría si aislamos el oxígeno del entorno de estos alimentos?, se conservarían mejor y no se oxidarían.

Una mosca vive 3 días, un ratón, 3 años, una ballena azul, 80 años, una tortuga marina, 200 años, una persona al menos hasta 122 años, si nos atenemos a la experiencia de Jeanne Calment, la francesa que ostenta el récord de mayor longevidad humana demostrada.

En el caso de los seres humanos, el 33 % del factor que contribuye a la longevidad es la genética, el resto lo hace el entorno o ambiente. Cosa totalmente opuesta en el reino animal.
Según el pionero estudioso de la biología Deham Harman el envejecimiento es la acumulación progresiva de cambios con el tiempo que reducen la capacidad del individuo para enfrentarse al estrés disminuyendo así sus posibilidades de supervivencia. Hoy en día, la teoría más popularmente usada para explicar el envejecimiento es la llamada Teoría Mitocondrial de Envejecimiento por Radicales Libres.

Harman hace más de 50 años publicó un estudio en el cual propone que el envejecimiento es el resultado de la acumulación de daño causado por los radicales libres que se generan durante el metabolismo normal de las células.

Ahora se sabe que las mitocondrias son la principal fuente de radicales libres del oxígeno en el cuerpo. Tales radicales libres son destructivos, y atacan a varios componentes de las células incluyendo, el ADN, las proteínas, las membranas de las células y los carbohidratos. Parte de este daño podría ser reparado o reemplazado por el recambio usual de los componentes celulares, sin embargo, las mitocondrias mismas, podrían ser más difíciles de proteger con el simple consumo de antioxidantes en la dieta.

Se ha observado que varias condiciones que promueven la supervivencia, tales como la ingesta de vitamina E, polifenoles (antioxidantes) y ejercicio físico moderado aminoran la mala función de las mitocondrias durante el envejecimiento. En particular se ha visto que una dieta saludable, el polifenol llamado resveratrol y el ejercicio incrementan de forma positiva la salud de la mitocondria.

Un exceso en la producción de radicales libres en el día a día podría llevar a sentirse cansado, sin energía y pesado. Las condiciones médicas crónicas que una persona pueda tener como por ejemplo diabetes, hipertensión, dislipidemia entre otros son procesos inflamatorios que junto a una mala alimentación, sedentarismo y estrés podrían contribuir a una mayor generación de radicales libres. Recordemos que sólo en 30 % de nuestro envejecimiento responde a la genética, por tanto, hay muchas cosas que podemos hacer para evitar un envejecimiento celular prematuro.

La dieta es fundamental, alimentos ricos en antioxidantes los cuales ayudan a aminorar en algo el daño que generan los radicales libres, estos alimentos están en pescado oscuros, verduras y frutas de color oscuro, ajos, champiñones, chia, linaza, aceite de oliva entre muchos otros. Sin embargo, muchas veces toda esta combinación queda insuficiente, por esto es necesario hacer un cambio de hábitos de vida, salir a caminar o hacer algún ejercicio cardiovascular, además de tener buenos hábitos de sueño y buen manejo del estrés.

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